Transformar la compañía sin perder el rumbo: visión, foco y talento
Estamos viviendo una etapa exigente.
El contexto sociopolítico cambia con rapidez, los conflictos internacionales generan incertidumbre y la irrupción de la inteligencia artificial está redefiniendo sectores enteros.
Muchas compañías lo perciben: ya no basta con gestionar el día a día.
Es momento de transformarse.
Pero transformar no significa hacerlo todo a la vez, ni entrar en una dinámica constante de urgencia. Significa avanzar con criterio.
Desde mi punto de vista, hay tres claves esenciales para liderar este momento con solidez.
- Reservar tiempo para pensar
En muchas organizaciones faltan horas para todo… excepto para correr.
Sin embargo, una de las decisiones más rentables que puede tomar un líder es reservar cada día entre 30 y 45 minutos para pensar con calma. Sin interrupciones. Sin ruido. Sin reuniones.
Pensar permite ordenar ideas, detectar riesgos, encontrar oportunidades y decidir mejor.
Hoy, parar no es perder tiempo.
Parar es ganar claridad.
- Mirar la empresa desde el helicóptero
Cuando estamos atrapados en la operativa diaria, es fácil perder perspectiva.
Por eso es clave elevar la mirada y observar la compañía “desde el helicóptero”:
- ¿Hacia dónde vamos realmente?
- ¿Qué mercado tendremos en 3 años?
- ¿Qué necesita cambiar ya?
- ¿Qué estamos manteniendo por costumbre?
La visión global ayuda a tomar mejores decisiones locales.
Quien solo mira el suelo, tropieza.
Quien mira el mapa, avanza.
- Poner foco y activar el talento
En tiempos complejos, dispersarse sale caro.
Las compañías que mejor evolucionan no son las que hacen más cosas, sino las que concentran energía en lo importante.
Y dentro de ese foco, hay una palanca decisiva: el talento interno.
Aprovechar de verdad a las personas significa identificar:
- Sus fortalezas reales
- Sus habilidades diferenciales
- Su capacidad de aportar valor
- Su potencial de crecimiento
Este periodo de transformación no se supera con más prisa.
Se supera con más criterio.
- Más reflexión.
- Más visión.
- Más foco.
- Más talento.
Porque en tiempos inciertos, las mejores compañías no son las que reaccionan más rápido.
Son las que piensan mejor.
#TransformaciónEmpresarial #Liderazgo #Talento #Estrategia #Management #InteligenciaArtificial #Empresa #RecursosHumanos
Y ese es uno de los aprendizajes más importantes que estamos incorporando en las empresas.
Podemos pedirle que nos prepare una reunión, que analice un proceso, o que proponga una reorganización. Probablemente responderá con rapidez, de forma ordena y su argumento será convincente.
Pero si no le hemos explicado bien lo que queremos conseguir, lo que está ocurriendo o qué límites debemos respetar, la IA puede ayudarnos a avanzar en la dirección equivocada.
Lo comprobamos también sin tecnología. Cuando como responsables de un equipo no transmitimos adecuadamente las indicaciones de un proyecto, es muy probable que el equipo ponga todo su interés y energía,… en la dirección equivocada, os suena? Con la IA sucede lo mismo, pero a mayor velocidad.
Por eso, saber preguntar no es únicamente una habilidad técnica. Es una competencia directiva.
Obliga a definir el problema, aportar contexto, distinguir hechos de suposiciones y aclarar qué criterios deben orientar la decisión.
La IA puede ampliar nuestra mirada, ordenar información y mostrarnos alternativas. Pero no puede asumir la responsabilidad de interpretar la realidad por nosotros.
La verdadera ventaja estará en desarrollar la capacidad de formular mejores preguntas y decidir con mayor criterio.
Es estar lo bastante cerca para comprender qué necesita cada persona y lo bastante firme para ayudarla a avanzar.
El pasado 29 de junio tuve la oportunidad de compartir una sesión con responsables de equipo de Turris: «De la teoría a la práctica: cómo potenciar nuestra influencia en los colaboradores».
Fue una buena ocasión para poner al servicio del grupo aprendizajes y experiencias acumulados a lo largo de mi trayectoria profesional, pero también para escuchar situaciones reales, contrastar puntos de vista y seguir aprendiendo juntos.
Con los años he comprobado que un responsable no consigue que las cosas sucedan únicamente organizando tareas o dando instrucciones. Su verdadera capacidad de influencia aparece cuando escucha, observa, pregunta y ayuda a cada persona a comprender qué se espera de ella y cómo contribuye al resultado común.
Estar cerca no significa evitar las conversaciones difíciles ni rebajar la exigencia. Significa conocer al equipo, orientar cuando es necesario, reconocer el trabajo bien hecho y pedir resultados con claridad.
El liderazgo cobra sentido en los pequeños comportamientos cotidianos: una conversación a tiempo, una pregunta que invita a pensar, una corrección clara o un reconocimiento sincero.
Porque las personas no suelen dar lo mejor de sí mismas solo porque se les indique qué deben hacer. Lo hacen cuando encuentran sentido, confianza y un responsable que las acompaña sin dejar de exigirles.
Gracias a Turris por la oportunidad y, especialmente, a sus responsables y a todo el equipo por su actitud, participación e implicación durante la sesión.
La verdadera influencia de un responsable se refleja en aquello que consigue despertar en las personas.
#Liderazgo #GestiónDePersonas #DesarrolloDeEquipos #Turris
El pasado viernes 20 de febrero, compartimos una sesión intensa y práctica con CEO’s y Directivos comprometidos con el liderazgo. Desde esa experiencia, reflexionamos sobre cómo inspirar resiliencia organizativa, fomentar el crecimiento y activar la energía de las personas para lograr resultados sostenibles.
Y es precisamente desde esa mirada amplia desde donde el liderazgo cobra verdadero sentido. Habitualmente comento que liderar desde una posición “a vista de helicóptero” nos da la perspectiva necesaria para orientar y, al mismo tiempo, inspirar hacia el objetivo común.
Porque el liderazgo, como las grandes expediciones, exige perspectiva y capacidad de adaptación. Inspirándonos en la escaladora Cathy O’Dowd, la primera mujer en alcanzar la cima del Monte Everest por la cara sur y la cara norte, recordamos que “los éxitos pasados no garantizan los éxitos futuros”.
Una reflexión que nos devuelve a lo esencial del liderazgo personal: la importancia vital de creer en nosotros mismos a la par que potenciamos nuestra resiliencia a nivel individual y a nivel colectivo.
Sin olvidarnos de la labor imprescindible de gestionar apropiadamente el talento para generar compromiso y fidelidad en nuestros colaboradores.
Todo ello, nos lleva a una conclusión clara: el liderazgo hoy exige equilibrar apoyo y exigencia, acompañar y, al mismo tiempo, obtener resultados.
Exige pensar… sí, pensar con rigor para empoderar equipos, para integrar la IA de forma eficiente y seguir pensando para asegurar un crecimiento sólido y duradero.
Los lideres somos los responsables de hacer que las cosas pasen !!!
Y como recordatorio de la esencia de cualquier proyecto: Pasión + Esfuerzo = Éxito. Esta fórmula, sencilla pero poderosa, es la que nos ha llevado a todos a crecer y a desarrollarnos.
Nos inspiramos también en referentes como Joaquín Lorente, publicista y autor de “Piensa es gratis”, Xavier Marcet, experto en estrategia y transformación de empresas y Ana Ibáñez , experta en neurociència aplicada.
En este contexto de transformación y reflexión, quiero agradecer la muy interesante aportación de José María Ciervo, CEO de ThinkUPC, acercándonos al papel de los Directivos en la implantación de la IA.
Nada de esto sería posible sin personas comprometidas con ir un paso más allá.
Gracias a todos los participantes por vuestra gran implicación.
Confiamos en que nuestra visión os haya inspirado un futuro… que se lidera hoy !!!
Para mayor información enviar un correo electrónico a msalmurri@josepmasfont.com o contactar al 933 172 035 -680 403 224







